Fernando Yahuarcani: La voz de la selva tallada en madera
Existen manos capaces de escuchar la memoria oculta en los troncos caídos de la Amazonía. En el corazón de la selva peruana, el escultor Fernando Ítalo Yahuarcani López no solo modela la materia: rescata el espíritu de la flora nativa para transformarlo en un diálogo vibrante entre el legado ancestral y la conciencia ambiental del siglo XXI.
Nacido el 6 de octubre de 1962 en la emblemática tierra de Pebas, Loreto, el arte de Fernando corre por sus venas como un río antiguo. Es hijo de Santiago Yahuarcani Mozombite, descendiente del valiente pueblo Cocama, y de Martha López Pinedo, depositaria de las sabias raíces Huitoto. De ellos heredó la cosmovisión, el respeto sagrado por el bosque y la tradición oral de dos linajes indígenas que hoy laten con fuerza en cada una de sus creaciones.
Su viaje creativo se consolidó con rigor técnico en la Escuela Superior de Formación Artística Pública de Bellas Artes “Víctor Morey Peña” de Iquitos. Esta sólida base académica, fusionada con una incansable investigación autodidacta, dio origen a un lenguaje visual inconfundible. A través de formas orgánicas y un profundo simbolismo, Fernando da nueva vida a las maderas recuperadas y materiales rescatados de la selva, convirtiendo la sostenibilidad en una declaración de principios.
Con más de 30 exposiciones en su trayectoria —destacando su participación en eventos de gran relevancia como la ExpoAmazónica 2025—, su trabajo ha trascendido galerías para habitar el espacio público y la vida cotidiana de la región. Entre sus obras más representativas destaca “La Mano Sosteniendo el Juane”, un monumento cargado de simbolismo donde el brazo encarna la fuerza del hombre amazónico ; la palma, a la comunidad que sostiene su identidad ; los dedos, a las instituciones que guían el destino regional ; y el juane, que rinde homenaje a la gastronomía local y a la festividad de San Juan Bautista. Asimismo, su escultura “La Mujer Cocama”, erigida en la Plaza Grau de Santo Tomás en alianza con la municipalidad, rinde tributo a la primera pobladora de esta comunidad centenaria, erigiéndose como un faro de identidad y orgullo cultural.
Actualmente, desde el kilómetro 70 de la carretera Iquitos–Nauta en Nuevo San Juan, Fernando preside la Asociación de Artesanos Productores “Fernando Yahuarcani López”. Esta organización, bautizada en su honor como reconocimiento a su vida dedicada al arte y a la bioeconomía , es un taller de esperanza donde se forma a las nuevas generaciones en el uso responsable del bosque y la preservación de la memoria amazónica. Como artista y guardián del territorio, Fernando continúa creando piezas de gran formato que inspiran a visitantes de todo el mundo a mirar la selva con asombro, respeto y compromiso.
«Cada pedazo de madera recuperada guarda una historia; mi tarea es solo quitar el exceso para que la selva vuelva a hablar». — Fernando Yahuarcani L.